¿Qué es y para qué se realiza la ecografía vesico-prostática?
Es un estudio ecográfico que se realiza para examinar la próstata y la vejiga.
Normalmente incluye la valoración del volumen y el grosor de la pared vesical y la detección de cálculos o piedras en vejiga y tumores vesicales.
El grosor aumentado de una pared vesical puede indicar una vejiga “de esfuerzo” o una vejiga de lucha propia de una hipertrofia de próstata de larga evolución.
La modalidad abdominal suprapúbica es la que más se utiliza, indicándose el abordaje transrectal en ciertos casos.
La ecografía vesical aprecia la importancia del residuo postmiccional.
La ausencia de residuo tiene un valor indiscutible, la existencia de un residuo hay que valorarla en toda su dimensión
porque puede conllevar a la toma de decisiones importantes para el paciente.
Respecto a la ecografía de próstata por vía abdominal la principal valoración que se hace es el tamaño global de la próstata, lo cual informa sobre posibles estados anómalos de hipertrofia o alteraciones anatómicas. Es esperable que cuanto más edad tenga el paciente más grande sea su próstata pero no siempre es así.
También se necesita tener la vejiga llena de orina para poder medir bien la próstata.
Ventajas de la ecografía vesico-prostática
Las principales ventajas de la ecografía vesical y prostática son: la facilidad de uso, alta tolerancia por el paciente, no invasividad, ausencia de radiación, rapidez de ejecución y la importante información aportada al urólogo mediante este examen.
¿Cómo se debe preparar al paciente para la ecografía de vejiga o próstata?
La ecografía de la vejiga y próstata debe realizarse con vejiga llena de orina. Para ello se le
indica al paciente que beba 1 litro de agua 1 hora previo al examen y retenga.


