Ecografía de tiroides

Ecografía de Tiroides

¿Qué se ve en una ecografía de tiroides?

El ultrasonido o ecografía de tiroides produce imágenes de la glándula tiroides y estructuras adyacentes en el cuello.

La glándula tiroides se ubica en la parte delantera del cuello, justo por encima de las clavículas y el esternón, con un lóbulo a cada lado del cuello conectados por una banda estrecha de tejido. Es una de las nueve glándulas endocrinas ubicadas en el cuerpo que producen y envían hormonas al torrente sanguíneo.

La glándula tiroides produce la hormona tiroidea que ayuda a regular una variedad de funciones corporales, incluyendo la velocidad de latido de su corazón.

Es muy común que en la tiroides se desarrollen áreas irregulares o nódulos que pueden o no, ser evidentes en la superficie de la piel. Aproximadamente entre el 5 al 10% de los adultos tienen bultos en su tiroides que el médico puede identificar en un examen. Estos son denominados nódulos palpables.

El ultrasonido es muy sensible y detecta muchos nódulos que no pueden ser palpados. De hecho, en ciertos grupos etarios, se pueden observar nódulos por ultrasonido hasta en un 70 por ciento de los adultos. La gran mayoría de estos nódulos son regiones benignas del tejido tiroideo que no representan un riesgo a la salud. Una minoría de estos nódulos son realmente tumores de la tiroides y podrían requerir de un diagnóstico más exhaustivo o tratamiento.

¿Cuándo se debe hacer una ecografía de tiroides?

La ecografía debe ser realizada en pacientes con sospecha de nódulo tiroideo, o bocio tras la exploración física, o con estos hallazgos tras la realización de otras pruebas de imagen.

Por lo general, el ultrasonido de la tiroides se usa con la intensión de obtener informe:

  • Para evaluar dimensiones, volumen, irrigación de la glándula y en contexto de procesos inflamatorios glandulares.
  • En casos de hipo o hipertiroidismo, junto con el examen de laboratorio , como parte de los exámenes complementarios necesarios para la evaluación integral por parte del endocrinólogo o el médico clínico.
  • Para determinar si un bulto en el cuello se origina en la tiroides o alguna estructura adyacente.
  • Para analizar la apariencia de los nódulos en la tiroides y así determinar si son uno de los nódulos benignos más comunes o si el nódulo tienen características que requieren de una biopsia. Si se requiere una biopsia, la aspiración con aguja fina guiada por ultrasonido puede ayudar a mejorar la precisión de la biopsia.
  • Para buscar nódulos adicionales en pacientes con uno o más nódulos palpados en un examen físico.
  • Para ver si un nódulo de la tiroides ha crecido sustancialmente a lo largo del tiempo.
  • Dado que el ultrasonido proporciona imágenes en tiempo real también puede utilizarse para guiar procedimientos tales como la biopsia por aspiración, en la que una aguja se utiliza para extraer muestras de células desde un área anormal para ser sometida a análisis de laboratorio o anatomía patológica.