Ecografía Musculoesquelética

¿Qué es y para qué sirve?

La ecografía musculoesquelética se realiza con un transductor de alta frecuencia y alta resolución (7-10 y 14 mHz o más).
Este examen se realiza para diagnosticar patologías musculares o tendinosas, como ser inflamación, desgarros o hematomas a nivel de los mismos, así como también derrames articulares o lesiones de los nervios periféricos.

Sirve para detectar lesiones solidas o líquidas adyacentes o en el interior de los músculos y articulaciones.

Ventajas de la ecografía musculoesquelética

Es un estudio de bajo costo que no requiere mucho tiempo y permite el examen en tiempo real con diagnóstico inmediato.
Accesibilidad e inocuidad.

Brinda la posibilidad de realizar maniobras dinámicas y comparar con la estructura anatómica contralateral

Algunos casos en los que es útil la ecografía musculoesquelética:

  • Hombro doloroso (lesiones del manguito rotador, roturas tendinosas, bursitis, etc)
  • Epicondilitis o “codo del tenista”.
  • Epitrocleitis o “codo del golfista”.
  • Tendinopatía del bíceps braquial.
  • Muñeca dolorosa.
  • Síndrome del túnel carpiano.
  • Tendinopatía de los dedos de la mano.
  • Fracturas costales no visibles en Rx.
  • Pubalgia.
  • Cadera dolorosa por lesión de los aductores o pubalgia.
  • Hematomas en parte anterior del muslo por contusiones o rotura del recto femoral.
  • Rupturas de musculatura isquiotibial con dolor en parte posterior del muslo.
  • Esguince de rodilla con afectación de los ligamentos laterales de esta articulación.
  • Tendinopatía del cuádriceps o del rotuliano (“rodilla del saltador”).
  • “Tendinopatía de la pata de ganso” (Dolor en parte interna de la rodilla).
  • Rotura de los gemelos o “tennis leg”.
  • Esguinces o torceduras de tobillo.
  • Tendinopatías del tendón de Aquiles.
  • Fascitis plantar o dolor en la planta del pie.
  • Otras lesiones como las que afectan a la musculatura abdominal (roturas o distensiones
    del recto abdominal).

En la gran mayoría de estas lesiones la ecografía es la primera técnica que se debe usar y en muchos de los casos también es la única, ya que sirve para hacer un diagnóstico correcto de la lesión, el alcance y gravedad de la misma, para seguir la evolución del proceso y poder prevenir la aparición de posibles complicaciones derivadas de la lesión original.