¿Qué es una ecografía de un desgarro muscular?

Para empezar, este tipo de traumas musculares son ocasionados, en su mayoría, por la actividad deportiva  (y en menor medida  laboral). Sucede por una super elongación (exceder al músculo más allá de su capacidad de estiramiento), por una contracción brusca (veloz), o por realizar un esfuerzo superior a la capacidad biológica de resistencia a la tensión. esto puede llegar a suceder al patear, correr o saltar.

Es más probable tener un desgarro muscular cuando el calentamiento es muy breve. cuando no se descansa entre una repetición y otra,  que los músculos se encuentran tensos o rígidos. En este proceso, los músculos están fatigados o agotados, al igual que puedan estar débiles.

Por otro lado, un desgarro muscular es una lesión traumática en el interior del músculo, el cual se encuentra constituido por la laceración  de un menor o mayor número de fibras que se rompen, sangrando y produciendo una hemorragia.

Del mismo modo, la ecografía de alta resolución se convirtió en el método de elección para observar la evolución de las lesiones musculares. Además de su uso en la etapa diagnóstica, se puede utilizar para el seguimiento evolutivo de las lesiones. Y, de la misma forma, para evaluar el momento en específico en el que se puede retornar a las actividades deportivas. También es primordial que se gestione un diagnóstico preciso de la lesión muscular, para asignar un tratamiento adecuado.

¿Cuál es la gravedad de un desgarro muscular?

La gravedad del desgarro muscular depende de la cantidad de fibras musculares afectadas. Ya que, si ha sufrido un desgarro leve, también denominado distensión o estiramiento miofibrilar (grado I), la zona afectada y el músculo estará sensible. Esta lesión sucede cuando el músculo se alarga hasta el límite de su elasticidad. Normalmente, los pacientes dicen sufrir un dolor  muscular moderado localizado a la palpación.

Mientras, que los desgarros más graves son el desgarro parcial (grado II) y el desgarro total (grado III). El desgarro de grado II, es una lesión un poco más extensa que se produce cuando el músculo hace un esfuerzo más allá del límite de su elasticidad. En ella, los pacientes que sufren esta lesión afirman que en el momento de lo sucedido experimentan un “tirón” junto a la compañía de un dolor local intenso de aparición súbita.

Por otro lado, el desgarro de grado III, es menos frecuente a comparación de las otras lesiones , y  la presentación clínica de ésta es más característica y más dolorosa que la del desgarro parcial, y puede darse la impotencia funcional total.

Si el músculo es superficial se puede apreciar al palpar un hueco entre los extremos rotos retraídos.

Repasando, la ecografía es un método diagnóstico que amplía la visión de las posibles lesiones para que el médico traumatólogo, fisiatra y los kinesiólogos  puedan diseñar el tratamiento que mejor se adapte a cada caso, según corresponda.